Nombre: Phrixus Zervas.
Edad: Sesenta y siete años.
Nacionalidad: Griega (de Mykonos)
Os presento a uno de mis personajes favoritos, creado en el verano del 2009 cuando hice un crucero por el Mediterráneo con mis padres que me llevó a ésta fabulosa isla... No solo por las fiestas nocturnas que, me desagradan, sino por toda la historia y cultura que existe en la región helénica que conquista tanto a visitantes como a aquellos que no pueden permitirse el lujo de visitarla.
Amé Grecia y me enamoré de su festival de música, lo que hizo que creara a éste genio casi octogenario que carga con su saxofón y arrugas a todas partes, y si la lluvia le acompaña en el viaje le parece mucho mejor para no caminar solo... Odia a los jóvenes que infectan las nuevas generaciones y ayuda a los que le hacen tener esperanza en el futuro.
Tiene muchas canas blanqueándole la cabeza, tantas como el mes de diciembre en el que nació, y los ojos color Mediterráneo que se dividen entre el oliva y el azul oscuro... Leer entra entre sus aficiones aunque solo filosofía o cualquier otra cosa de verdadero interés intelectual: a veces discute demasiado con su nieto, Deimos.
Personalmente me gustaría que conociera a personajes como Korinne, de Hoshi-chan - como la llamo yo, la conoceréis como Hanna o Souri -, porque tratar con su carácter agridulce es difícil pero ella puede superarlo. Además de que seguro que es divertido verlo protestar sobre Deimos (y pretende que acaben juntos o algo similar). También quiero que conozca a Eira, de Tsuki.
Chicas, ahí están las sugerencias.
La balconada del Paraíso
jueves, 30 de junio de 2011
miércoles, 15 de junio de 2011
The other side
Porque quiero cuidar de ella, tan pequeña y vulnerable, abandonada en las fría ciudad de Navidad
domingo, 12 de junio de 2011
Primeras palabras.
La verdad es que no esperaba en absoluto abrir un blog porque la idea no se me hace apetecible, pero vi como Souri abrió uno bastante bonito en el que cuenta algunas de sus cosas y pensé que sería una estupenda idea abrir yo otro para contar un poquito de lo que lo que hago en mi día a día u otro tipo de cosas como mis avances en los videojuegos que seguramente os harán reír muchísimo.
Tengo veintipocos años, ya que no me gusta decir mi edad real, y me localizo en cualquier lugar del mundo siempre y cuando se me lleve en el corazón... Como oí una vez en alguna canción que no recuerdo (o no quiero recordar), el hombre sabio sabe que su hogar es mucho más grande de lo que él cree poder abarcar: así que mi casa está en cualquier sitio dónde se me eche de menos.
¿Cómo soy físicamente? Creo que carece de importancia, mi pelo tiene el color del frío glacial que se respira en las montañas más altas y mis ojos son dos nubes flotando sobre nada. No tengo mucha esperanza sobre nada pero sigo guardándola sobre todo. Custodio estrellas, bailo a la luz de la luna cuando ella se esconde tímida tras el manto del cielo, trenzo los rayos de sol para que el rey los luzca en su cabellera y escucho las historias de una niña que dice ser estrella pero no lo es, aunque alguna vez le cosí una capa de cielo nocturno llena de luciérnagas para que acompañara a la luna cuando ésta se convertía en cuna.
Soy amiga de la sílfide color plata que con su flauta acompaña los cuentos de la niña, sentada sobre las ramas de los árboles que le hacen cosquillas a mi balcón en la tripa, y me maravillo cada vez que sus dedos ágiles se deslizan por el material de su instrumento hasta que emergen luces de colores de éste. Adoro su melodía, y adoro como cree que las estrellas que cosí alguna vez al sayo que lleva esa pequeña niña, son las notas que ha de tocar cada noche, su partitura.
Juzgad vosotros mismos.
Tengo veintipocos años, ya que no me gusta decir mi edad real, y me localizo en cualquier lugar del mundo siempre y cuando se me lleve en el corazón... Como oí una vez en alguna canción que no recuerdo (o no quiero recordar), el hombre sabio sabe que su hogar es mucho más grande de lo que él cree poder abarcar: así que mi casa está en cualquier sitio dónde se me eche de menos.
¿Cómo soy físicamente? Creo que carece de importancia, mi pelo tiene el color del frío glacial que se respira en las montañas más altas y mis ojos son dos nubes flotando sobre nada. No tengo mucha esperanza sobre nada pero sigo guardándola sobre todo. Custodio estrellas, bailo a la luz de la luna cuando ella se esconde tímida tras el manto del cielo, trenzo los rayos de sol para que el rey los luzca en su cabellera y escucho las historias de una niña que dice ser estrella pero no lo es, aunque alguna vez le cosí una capa de cielo nocturno llena de luciérnagas para que acompañara a la luna cuando ésta se convertía en cuna.
Soy amiga de la sílfide color plata que con su flauta acompaña los cuentos de la niña, sentada sobre las ramas de los árboles que le hacen cosquillas a mi balcón en la tripa, y me maravillo cada vez que sus dedos ágiles se deslizan por el material de su instrumento hasta que emergen luces de colores de éste. Adoro su melodía, y adoro como cree que las estrellas que cosí alguna vez al sayo que lleva esa pequeña niña, son las notas que ha de tocar cada noche, su partitura.
Juzgad vosotros mismos.
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